Autor: Admin_Web

¿Todavía es una feria del libro?

Una feria del libro puede alojar artes, juegos, gastronomía, diseño y cultura popular sin dejar de ser una feria del libro. El problema comienza cuando esa expansión carece de criterios públicos que permitan distinguir una ampliación del ecosistema editorial de la simple explotación comercial del tráfico. La pregunta no es qué objetos merecen llamarse cultura, sino qué principio organiza el conjunto y quién puede verificarlo.