Categoría: Industria y mercado editorial

Cultura para unos, negocios para otros

La FILBo está organizada mediante una división de responsabilidades que termina fragmentando también la rendición de cuentas. La cultura se presenta como misión pública; el negocio, como éxito colectivo; pero la información económica, espacial y comercial permanece dispersa o condicionada. Esa asimetría no afecta a todos por igual: perjudica especialmente a quienes tienen menos capital, menos personal y menos acceso previo al centro de decisión.

La feria que no cabe dentro de sí misma

La Feria Internacional del Libro de Bogotá no parece estar muriendo por falta de público. Está sufriendo una crisis de sobresaturación: demasiadas actividades, actores, objetivos, estímulos y recorridos compiten dentro de un espacio cuya capacidad para orientar, mediar y producir encuentros significativos no crece al mismo ritmo.

La página total

Antes de cualquier libro, antes incluso de cualquier frase, hay una decisión más elemental y más silenciosa: la forma de la página . No el contenido. No las palabras.

La imprenta quebrada y los marineros que la salvaron

Hay una escena en el nacimiento de la imprenta que siempre me ha parecido profundamente reveladora, casi una parábola sobre la historia del libro. Johannes Gutenberg, el hombre que inventó la tecnología que…

Muchos libros, pocos dueños

Concentración editorial y dependencia estructural En las últimas tres décadas, el mercado editorial en lengua española se reorganizó alrededor de pocos conglomerados multinacionales con capacidad transnacional de…

Independencia cultural, precariedad empresarial

Defender el catálogo no basta para sostener la empresa Las editoriales independientes han sido decisivas para la vida cultural del país. Han publicado libros que ampliaron debates, preservaron memoria, arriesgaron…