La feria que no cabe dentro de sí misma
La Feria Internacional del Libro de Bogotá no parece estar muriendo por falta de público. Está sufriendo una crisis de sobresaturación: demasiadas actividades, actores, objetivos, estímulos y recorridos compiten dentro de un espacio cuya capacidad para orientar, mediar y producir encuentros significativos no crece al mismo ritmo.